Irrigación de los conductos radiculares. ¿Existe una técnica ideal?
Hay acuerdo general en que la irrigación es tan importante como la conformación de los conductos radiculares para conseguir el éxito en endodoncia ya que es la clave para conseguir la limpieza y desinfección de aquellos. Desde hace tiempo sabemos que la agitación de la solución irrigadora incrementa su eficacia ya que favorece la limpieza de las paredes irregulares de los conductos, de los istmos y de los conductos laterales y accesorios.
Para agitar la solución existen técnicas manuales: jeringas y agujas diversas con orificio en la punta o lateral, cepillos como Endobrush (C&S, Ontario, Canadá), NaviTip FX (Ultradent, South Jordan, UT, EUA) que es una aguja calibre 30 recubierta por cerdas como si fuera un cepillo y, por último, agitar la solución con una punta de gutapercha maestra. Como técnicas mecanicas existen cepillos rotatorios accionados a 300 rpm como Canal Brush (Coltene/Whaledent, Langenau, Alemania), irrigación continua con el sistema Quantec-E (SybronEndo, Orange, CA, EUA), energía sónica de baja frecuencia (1-6 KHz) con dispositivos como MM1500 (Medidenta, Woodside, NY, EUA) y limas Rispisonic o bien el sistema EndoActivator (Dentsply Tulsa, Tulsa, OK, EUA) con unas puntas de polímero de distintos calibres, energía ultrasónica con irrigación continua e instrumentación simultánea o con activación pasiva de la solución mediante una lima endosónica de pequeño calibre (10, 15) sin contactar con las paredes. Por último, dispositivos con presión alternante como la tecnología sin instrumentación de Lussi y cols, el sistema EndoVac (Discus Dental, Colver City, CA, EUA) que emplea una presión negativa y el sistema RinsEndo (Durr Dental, Bietigheim-Bissinger, Alemania) con una aguja abierta en los últimos milímetros de su extremo por donde surge la solución con una oscilación de 1,6 Hz.
Con todos los sistemas múltiples investigaciones demuestran unas paredes más limpias, con menos capa residual, que con la irrigación mediante jeringa y aguja, aunque las diferencias son menores en la zona apical. Con todo, y de acuerdo con Gu y cols (1), la duda es si el empleo de estos sistemas tiene una repercusión clínica, es decir, si con ellos se obtiene un mayor éxito clínico que mediante la irrigación con una aguja de orificio lateral. Es posible que lo más importante sea generar un volumen grande de solución irrigadora.
(1) Gu L-S, Kim JR, Ling J, Choi KK, Pashley DH, Tay FR. Review of contemporary irrigant agitation techniques and devices. J Endod 2009; 35: 791-804.