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Resúmenes de artículos

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Patel S, Kanagasingam S, Pitt Ford T. External cervical resorption: A review. J Endod 2009; 35: 616-25.
La reabsorción cervical externa es una destrucción de los tejidos calcificados en la zona coronal radicular provocada por células clásticas. El tratamiento puede ser exitoso si se elimina el tejido inflamatorio presente en la reabsorción y se restaura la pèrdida de tejido calcificado mediante materiales estéticos )MTA blanco, ionómero de vidrio). Tras levantar un pequeño colgajo se elimina el tejido con ácido tricloroacético que produce una necrosis por coagulación sin dañar el tejido periodontal sano.

 

Hsiao A, Glickman G, He J. A retrospective clinical and radiographic study on healing of periradicular lesions in patients taking oral bisphosphonates. J Endod 2009; 35: 1525-8.
Conocida es la acción antireabsortiva de los bisfosfonatos. Hsiao y cols estudiaron la reparación periapical tras el tratamiento de conductos radiculares en 34 dientes con lesiones periapicales en pacientes que tomaban bisfosfonatos orales desde periodos largos de tiempo (varios años). Se comparó el resultado con similar tratamiento en 38 dientes de pacientes que no los tomaban. No hallaron diferencias significativas entre ambos grupos respecto a la reparación periapical por lo que el tratamiento endodóncico es una buena alternativa a la extracción en estos pacientes.

 

Patel S, Horner K. The use of cone beam computed tomography in endodontics. Int Endod J 2009; 42: 755-6
La tomografía computarizada de haz cónico produce imágenes tridimensionales con una irradiación significativamente inferior a la tomografía convencional. Con todo, es una técnica difícilmente aplicable a todos los pacientes. Hay que tener en cuenta la mayor irradiación que con una radiografía periapical, la dificultad para localizar el campo a explorar en aras a optimizar la irradiación, la dificultad diagnóstica de las lesiones debida a la falta de familiarización con las estructuras de la zona. Reconocen las limitaciones de esta herramienta para su actual uso clínico.

 

Estrela C, Reis Bueno M, Gonçalves AH et al. Method to evaluate inflammatory root resorption by using cone beam computed tomography. J Endod 2009; 35: 1491-7.
Observaron como con la tomografía computarizada de haz cónico podían apreciar más detalles en las reabsorciones radiculares inflamatorias que con las radiografías periapicales.

 

Frisk F, Hugoson A, Hakeberg M. Technical quality of root fillings and periapical status in root filled teeth in Jönköping, Sweden. Int Endod J 2008; 41: 958-68.
   Evaluaron los cambios en la calidad de los conductos tratados endodoncicamente y el estado apical de los dientes correspondientes en una muestra de pacientes tomada al azar, de edades entre 20 y 70 años, tratados entre los años 1973 y 2003 en la ciudad sueca de Jönköping.
   Se apreció una mejor calidad de los conductos obturados con el paso de los años, lo que no se correlacionó con un mejor estado periapical de los dientes. Es posible que la mayor proporción de molares tratados con el paso de los años pudiera influir en los resultados

 

Aggarwal V, Logani A, Shan N. The evaluation of computed tomography scans and ultrasounds in the differential diagnosis of periapical lesions. J Endod 2008; 34: 1312-5.
   El diagnóstico diferencial de certeza de las lesiones periapicales, especialmente para determinar si se trata de una lesión granulomatosa o quística, lo proporciona el examen histopatológico. El clínico precisa de esta información antes de iniciar el tratamiento de conductos radiculares. Aggarwal y cols investigaron 12 dientes antero-superiores con lesiones periapicales  mediante tomografía axial computarizada y ecografía. Posteriormente efectuaron el tratamiento de conductos y la exéresis de la lesión, realizando el correspondiente estudio histológico. Hubo total correspondencia entre las tres pruebas por lo que concluyen la utilidad de la ecografía y de la tomografía axial computarizada para el diagnóstico de certeza de las lesiones periapicales

 

Calil E, Caldeira CL, Gavini G, Lemos EM. Determination of pulp vitality in vivo with pulse oximetry. Inter Endod J 2008; 41: 741-6
Los tests de oximetría de pulsación registran el nivel de oxígeno en los tejidos y la pulsación sanguínea arterial en los mismos, lo que permite evaluar mejor el estado de salud de la pulpa que con los tests térmicos o eléctricos. Examinaron los registros obtenidos en incisivos centrales y caninos superiores sanos sin restaurar en 17 individuos comparándolos con los obtenidos en sus dedos índices. El promedio de la saturación de oxígeno fue del 95% en el dedo, del 91,29% en los incisivos centrales y del 90,69% en los caninos. Concluyen que puede ser un método fiable para evaluar el estado de salud de la pulpa.

Iqbal M, Fillmore E. Preoperative predictors of number of root canals clinically detected in maxillary molars: A PennEndo database study.
J Endod 2008; 34: 413-6.
   Investigaron la correlación entre la edad y el número de conductos hallados en los molares superiores por graduados residentes en la universidad de Pensilvania. Se efectuó una cavidad de acceso coronal de forma trapezoidal y se examinó el suelo cameral con un microscopio quirúrgico y sondas para localizar conductos. Se hallaron tres conductos en el 53,44% de primeros molares y en el 69,65% de los segundos y cuatro conductos en el 43,24% y en el 21,79 respectivamente. Al incrementar la edad del paciente un año disminuía un 0,98 veces la localización del cuarto conducto. Éste lo encontraron 1,4 veces más en dientes con caries que en los que no la presentaban

Ng Y-L, Mann V, Rahbaran S, Lewsey J, Gulabivala K. Outcome of primary root canal treatment: systematic review of the literature. Part 2. Influence of clinical factors.
Int Endod J 2008; 41: 6-31.
   Evaluaron los factores clínicos que más influyen en el resultado de un tratamiento de conductos radiculares. Efectuaron una extensa revisión de las publicaciones. Los principales factores que influyen en la obtención de un buen resultado fueron: ausencia de radiolucidez apical, obturación de los conductos radiculares sin espacios vacíos, límite de la obturación no situado más corto de dos milímetros del ápice radiológico y una satisfactoria reconstrucción coronal.

Kayahan MB, Kaptan RF, Sert S, Altundal H, Bayirli G.
Root canal morphology in the mesiobuccal root of maxillary permanent first molars at various ages.
Endod Pract 2007; September: 31-34.

Investigaron en 60 primeros molares superiores extraídos la relación entre la presencia de dos conductos en la raíz mesiovestibular y la edad de los pacientes, empleando una técnica de diafanización. Establecieron tres grupos en función de la edad: I: hasta los 20 años; II: entre 21 y 40 años; III: por encima de 40 años. En el grupo I hallaron un 40% de raíces mesiovestibulares con dos conductos, en el II un 63% y en el III un 30%. Las diferencias eran significativas. Atribuyen estas diferencias a la distinta formación de dentina con la edad. Recomiendan para poder localizar el segundo conducto o mesiolingual efectuar una remodelación de la cámara en forma romboidal y no triangular ya que el conducto mesiolingual está aproximadamente a 1,8 mm del mesiovestibular en dirección lingual y algo más hacia mesial.

Naoum HJ, Chanler NP, Love RM.
conventional versus storage phosphor-plate digital images to visualize the root canal system
J Endod 2003;29:349-52.
Evaluaron la anatomía interna en dientes extraídos con los conductos rellenos mediante un medio de contraste. Emplearon radiografías convencionales (E-speed, Kodak, Rochester, NY, EUA) y el sistema Digora (Soredex Finndent, Orion, Helsinki, Finlandia). Tres evaluadores independientes concluyeron que se conseguía una mejor percepción de la anatomía dentaria interna con las radiografías de revelado químico.

Gallatin E, Reader A, Nist R, Beck M
Pain reduction in untreated irreversible pulpitis using an intraosseous injection of Depo-Medrol
J endod 2000;26:633-8

Se estudió el efecto analgésico de una inyección intraósea de 1ml de metilprednisolona de 40mg (grupo experimental) o agua destilada en dientes con pulpitis irreversble, previa anestesia local para disminuir el dolor de la inyección. En la cita inicial no se inición ningún tratamiento de conductos. Durante 7 días se prescribió Ibuprofeno. El grupo experimental redujo significativamente el dolor y la cantidad de analgésicos ingeridos.

Sempira HN, Hartwell GR
Frequency of second mesiobuccal canals in maxillary molars as determined by use of an operating microscope: a clinical study.
J endod 2000;26:673-4

Se evaluó el número de segundos conductos mesiobucales en 100 primeros y segundos molares superiores in vivo, mediante la ayuda del microscopio. Se registraron los segundos conductos que pudieron prepararse al menos 4mm. Se observó segundo conducto en el 33.1% de los primeros molares y en el 24.3% de los segundos molares. Según los autores el microscopio no mejora la localización de segundos conductos.

Sidow SJ, West LA, Liewehr FR, Loushine RJ
Root canal morphology of human maxillary and mandibular third molars
J endod 2000;26:675-8

Se estudió la anatomía interna y externa de 150 molares maxilares y 150 mandibulares por transparentización y tinción con tinta china. El 17% de los molares inferiores tienen 1 conducto
( el 40% presentaban dos conductos), el 77% tiene 2 raíces, 5% tres raíces y 1% cuatro raíces. Los dientes con dos raíces mostraron gran variabilidad morfológica, conteniendo de 1 a 6 conductos, incluyendo el 2.2% de conductos en "C".
Respecto a los molares maxilares, el 15% tienen una raíz, 32% dos raíces, 45% tres raíces y 7% 4 raíces. Los de un conducto mostraron mayor variabilidad (de 1 a 6 conductos)

Ng Y-L, Mann V, Gulabivala K. Tooth survival following non-surgical root canal treatment: a systematic review of the literature. Int Endod J 2010; 43: 171-89.
Revisaron el éxito del tratamiento de conductos radiculares a partir de 14 artículos publicados entre 1993 y 2007. En el periodo de 2-10 años permanecieron en boca los dientes tratados en un rango entre el 86% y el 93%. Hallaron cuatro factores importantes para la permanencia de los dientes; en orden descendiente de influencia fueron: la restauración de la corona tras el tratamiento endodóncico, la existencia de dientes adyacentes con adecuado punto de contacto, que el diente tratado no sea un pilar de una prótesis removible o fija y el tipo de diente (peor pronóstico para los molares).

Nixdorf DR, Moana Filho EJ, Law AS, McGuire LA, Hodges JS, John MT. Frequency of persistent tooth pain after root canal therapy: a systematic review and meta-analysis. J Endod 2010; 36: 224-30.Un dolor persistente de mayor o menor intensidad puede prolongarse varios meses tras efectuar un tratamiento de conductos radiculares. Aunque es poco frecuente, es difícil de aceptar por el paciente. Efectuaron un meta-análisis y hallaron la presencia de este fenómeno en un 5,3% de los dientes endodonciados, sin que mejore tras un retratamiento.

 

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