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TEMA DEL MES:

IRRIGACIÓN MEDIANTE PRESIÓN NEGATIVA. UN NUEVO CONCEPTO EN LA LIMPIEZA DE LOS CONDUCTOS RADICULARES

INTRODUCCION

La preparación de los conductos radiculares tiene dos objetivos principales: la limpieza y desinfección de los mismos y su conformación; este último para facilitar la limpieza de los conductos y su posterior obturación.
   Hasta el momento la irrigación se efectúa mediante la dispensación de una solución irrigadora mediante una jeringa y una aguja en la zona apical del conducto, de calibre adecuado al diámetro de la zona (el mínimo es de 30) en la proximidad de la constricción apical; al mismo tiempo se aspira en la entrada de los orificos de los conductos mediante una canula de pequeño calibre. Por ello hablamos de irrigación mediante presión positiva. Para minimizar el riesgo de que la solución se extienda más allá del orificio apical, especialmente las soluciones de hipoclorito sódico, se aconseja el uso de agujas cerradas en la punta y con el orificio lateral (Fig. 1).
   Recientemente se ha presentado un nuevo sistema de irrigación bajo el concepto de presión negativa ya que la solución se dispensa en la entrada de los conductos y es la aguja la que va a aspirar los residuos en la zona apical de los mismos.

DESCRIPCIÓN DEL SISTEMA Y TÉCNICA

Para la técnica de irrigación mediante presión negativa se emplea el dispositivo EndoVac (Discus Dental, Colver City, CA, EUA). Presenta una terminación en T (Fig. 2) lo que permite realizar al mismo tiempo la irrigación de una notable cantidad de solución irrigadora en la cámara y aspirar en la zona apical mediante la aplicación de vacío a la Microcánula o aguja.
   Presenta dos cánulas. La Macrocánula, adaptada a una pieza de mano, que se utiliza durante toda la preparación del conducto al mismo tiempo que se irriga (Fig. 3). Su función es remover los residuos hísticos  y las burbujas de aire que se crean en la hidrólisis de los tejidos. Se le imprime un movimiento longitudinal de 2 mm arriba y abajo hasta la constricción.
   La Microcánula es una aguja fina (Fig. 4) que presenta en la punta (0,70 mm) 12 agujeros de pequeño diámetro y que permiten aspirar partículas de hasta 0,10 mm de diámetro (Fig. 5). Se emplea al finalizar la preparación, disponiendo la punta de la Microcánula a 0,20 mm de la constricción. Para conseguir este objetivo se precisa haber alcanzado un calibre 35/.04 en la zona final del conducto.
   El uso de soluciones de hipoclorito sódico y de quelantes al final de la irrigación permite obtener unas paredes limpias y con menor capa residual (Fig. 6).

INVESTIGACIONES RECIENTES

Como su aparición es muy reciente solo hemos encontrado un artículo de investigación. Hockett y cols (1) evaluaron la capacidad del dispositivo mencionado para eliminar bacterias del interior de los conductos radiculares comparándolo con la irrigación clásica con una aguja de calibre 30. Inocularon un cultivo de Enterococcus faecalis en el interior de los conductos y prepararon los mismos mediante dos técnicas: una sin conicidad con el sistema Lightspeed LSX (Discus Dental) hasta un calibre 45 y otra con conicidad mediante el sistema ProTaper (Dentsply/Tulsa, Tulsa, OK, EUA) hasta el instrumento F3 (30/.09), ampliando con limas manuales hasta un calibre 35. El dispositivo EndoVac de presión negativa consiguió eliminar más bacterias que con la irrigación convencional. No hallaron diferencias significativas entre conductos con o sin conicidad, ni entre el calibre 45 y 35

IMÁGENES

Fig. 1Fig. 2Fig. 3
Fig. 4Fig. 5Fig. 6

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Hockett JL, Dommish JK, Johnson JD, Cohenca N. Antimicrobial efficacy of two irrigation techniques in tapered and nontapered canal preparations: An in vitro study. J Endod 2008; 34: 1374-7.